Afortunados nos sentimos los asturianos de vivir y trabajar en nuestra tierra. Afortunados nos ven nuestros visitantes y vecinos cuando recalan en Asturias.
Porque, asturianos y no asturianos, cuando hablamos de Asturias, finalizamos nuestra descripción del Paraíso Natural con una referencia a la gran calidad de vida que compensa otro tipo de limitaciones como las laborales.
Es hora de creer en Asturias desde la propia Asturias, en sus recursos naturales, turísticos, pesqueros, energéticos. Es hora de creer en su juventud formada, en su mano de obra cualificada, en su gente. Ha llegado la hora de buscar soluciones para Asturias y desde Asturias, nuestra tierra ahora y siempre.
Disfrutar Asturias supone vivirla y trabajarla. Nuestro esfuerzo diario es nuestra recompensa cuando se vive y se trabaja aquí. Sin embargo, Asturias necesita un impulso que permita a sus hijos decidir libremente su destino y no hacer de la región una estación de salida, sin perspectivas de retorno. Asturias tiene ante sí el reto histórico de ofrecer oportunidades laborales a su juventud así como de ayudar a las leyendas urbanas a encontrar un futuro laboral cerca de su tierra.
Asturias la hacemos y la trabajamos entre todos. Unámonos para creer en Asturias y crear en Asturias. El cambio ya está en marcha, está en nuestras manos.